
Restaurante-Merendero El Rinconín de Deva
Deva
Tu apuesta segura si te la juegas a encontrar sitio.
El Rinconín de Deva tiene algo que cada vez cuesta más encontrar: espacio de verdad. Para aparcar, para sentarse sin agobios, para que los niños corran y para alargar la sobremesa sin la sensación de que alguien espera tu mesa. En el exterior hay tantas mesas que, incluso cuando está concurrido, llegas con la sensación de que algún sitio aparecerá. Los niños tienen su propia zona de juegos y el entorno hace el resto: a pocos minutos del centro, pero con ritmo de merendero. Aquí también se pide de otra manera. Marcas en un papel las raciones que quieres, te entregan un avisador y, cuando vibra, vas a recogerlas. Un sistema sencillo que permite que un espacio tan grande funcione sin perder ese punto informal de comida compartida, sidra y sobremesa larga. Abre todos los días de la semana y está especialmente preparado para esas comidas en las que sois muchos, vais con niños y también se apunta algún Firuláis: aquí todos tienen su espacio.
¿Por qué ir?
Porque hace fácil lo que normalmente no lo es: reunir a mucha gente, aparcar, comer al aire libre y dejar que los niños tengan su propio plan.
La sensación
Como haber organizado una comida en el campo sin tener que haber ido muy lejos.
Te acordarás cuando
Seáis demasiados para improvisar en cualquier sitio. Cuando los niños necesiten espacio y los adultos una sobremesa tranquila. O cuando te apetezca desconectar del centro sin pasar media tarde en la carretera.
Dato local
El Rinconín lleva en Deva desde 1968. Quienes conocieron el antiguo merendero todavía llegan buscándolo y se encuentran un espacio completamente transformado: más amplio, más moderno y pensado para recibir a mucha más gente.
Pero...
Hay más mesas que rincones con sombra. En un día de sol puedes encontrar aparcamiento y sitio de sobra, pero las mesas libres pueden ser justo las que no tienen donde resguardarse, y ahí el sol no perdona.





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